Botas de siete leguas

Una tarde en Bikaner

 

 

 

bikaner-hotels

 

Después de unos cuantos días por el estado de Rajasthan, tocaba ya volver a Delhi. No obstante como eran unos 770 km hicimos parada en dos ciudades que nos venían de paso: Bikaner y Mandawa.

Desde Jaisalmer eran otras cinco horas en coche, por lo que salimos temprano por la mañana con idea de aprovechar la tarde. La zona en la que se sitúaba también era bastante desértica, aunque ya no había dunas. El calor de todos modos era sofocante, en esta época del año podía hacer 45 grados durante casi todo el día.

Bikaner, al igual que Jaisalmer constituyó un punto estratégico para el comercio entre el Norte de la India y Asia central, por allí pasaba la ruta de caravanas y actualmente seguía siendo una ciudad bastante bulliciosa, llena de gente andando por la calle, rickshaws y motos.

También dicen que cuenta con la granja de camellos más grande de toda Asia y es que los camellos de Bikaner fueron utilizados tanto para el comercio como para la defensa del reino. Actualmente son utilizados para el transporte doméstico y resultaba muy curioso verlos pasar por las carreteras.


Estuvimos solo una tarde, estábamos tan cansados y hacían tanto calor que finalmente solo visitamos el  Fuerte de Junagarh ( se puede ver en la foto de la cabecera) fue una pena porque por lo que habíamos leído había muchos bazares, havelis y templos interesantes que datan de la época medieval. Si tenéis tiempo mi consejo es que paséis al menos un día entero.

FUERTE DE JUNAGARH

Iniciado en 1587,  es el único del todo el Rajasthan que jamás había sido conquistado. Se puede llegar a pie ya que a diferencia de los que habíamos visto los días anteriores no está encima de ninguna colina, sino dentro de la propia ciudad. Por fuera es impresionante, aunque por dentro nos dió la sensación de estar un poco abandonado.

Algunas de sus salas como la Anup Mahal y la Badal Mahal, sin embargo, son espectaculares. La primera es una sala de audiencias y esta decorada con motivos de oro y piedras de color rojo. La segunda, que significa “Palacio de la Nube” está decorada con motivos azules y rojos.

Pasando por múltiples salas y subiendo por las escaleras se llega a la azotea del fuerte desde donde se ve una vista de su jardín. Pudimos ver un pavo real desplegando las alas allí abajo.

Dentro del fuerte, destaca también su museo que como en otros fuerte de la región alberga una amplia colección de armas, desde fechas, arcabuces hasta un biplano bombardero de la primera guerra mundial, perteneciente al general Marahá Sir Ganga Singh que fue el único hombre no blanco del Gabinete de guerra de Gran Bretaña.

Para comer, hay un sitio lleno de guiris´( restaurante Gallops)  justo enfrente del fuerte que no está nada mal. El pollo Tandoor y el aire acondicionado nos supieron a gloria. Tiene además wifi gratuito.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *