Botas de siete leguas

Barichara

 

Todo el mundo en Colombia conoce Barichara por ser el pueblo más lindo del país. Y razón no les falta, es un bonito pueblo colonial de calles empedradas, tejados y balcones de madera que contrastan con la pintura blanca de las casas. Un lugar para disfrutar de la naturaleza, de la tranquilidad y dejar que pase el tiempo sin mirar el reloj. De hecho Barichara significa en el dialecto de los guanes, pueblo índigena que habitaba la región, ” lugar para el descanso”. Como para no ir estando tan cerca…

Sus orígenes se remontan a 1702, cuando según los habitantes, la Virgen se apareció ante un campesino tallada en una piedra, y a partir de entonces se creó la leyenda, se levantó la aldea y se construyó una parroquia para adorarla.

 Desde San Gil salen buses cada media hora ( el último es a las 6 de la tarde) y tardan 20-30 minutos en llegar.

El bus nos dejó en el Parque Principal,  donde vimos la Catedral de la inmaculada concepción ( Barichara está lleno de iglesias y plazas debido a su legado español, Capilla de Santa Barbara, Capilla de San Antonio etc). De allí cogimos la carrera 7 que nos llevaba a uno de los miradores del pueblo en donde se veía el valle entre las montañas. Abajo volvimos a encontrarnos con el río Suarez, el cual habíamos descendido hace un par de días. El pueblo era precioso, muy tranquilo, el sitio perfecto donde me imaginaba de jubilada y paseando a mi perro, cuidando mis plantas del jardín y cocinando tartas. El mirador también asombroso, que chiquitito te sentías ante tanta inmensidad, que gusto ser una de esas águilas que volaban por encima de nuestras cabezas y tenían esa vista privilegiada de todo el valle.

El mirador

Nuestra idea para aquél día era caminar desde Barichara hasta  Guane, otro pueblecillo de arquitectura colonial más pequeño, situado a 5 kilómetros. En los departamentos de Santander y Boyacá hay multitud de pueblos coloniales interesantes como Curití, Tunja, Monguí, Girón, El Socorro o Villa de Leyva. Nos hubiéramos quedado por lo menos un mes más para verlos todos.

El camino que va al Guane se encuentra al lado del Parque de las Artes Jorge Delgado Sierra. Se llama así por las esculturas de piedra que se pueden ver, diseñadas por diferentes artistas de la región.

Entrada al parque de las Artes

Este camino Real ( que escomo se conoce al camino que va desde Barichara a Guane), fue diseñado en 1867 por Geo Von Lenguerke con el objetivo de facilitar el flujo de mercancías entre ambas poblaciones. El alemán valiéndose de las huellas de los indígenas construyó este camino  de aprimádamente 5 km piedra tras piedra.

Durante la mayor parte del tiempo el camino es de bajada y se ven bonitas vistas del valle. La caminata dura una gora y media y lo bueno es que en Guane, se puede coger un bus de regreso hacia Barichara ( conviene informarse de los horarios de vuelta porque no hay muchas frecuencias). El paseo es muy silencioso, apenas encuentras caminantes que lo estén recorriendo al mismo tiempo que tu, sobretodo si lo haces entre semana.

Guane parecía una versión en miniatura de Barichara. Todas sus casitas también tenían paredes blancas,  portones y ventanales de madera. Nos quedamos un rato tomando unos jugos en uno de los pocos restaurantes que vimos, situado en la plaza principal, dándole palique al hijo pequeño de los dueños, quien al principio tenía vergüenza pero al cabo del rato nos cogió toda la confianza del mundo y agarraba nuestros móviles para ver nuestras fotos y si teníamos juegos.

las calles empedradas de Guane

 

 

Ya de vuelta en Barichara compramos una bolsita de la especialidad de la zona: Hormigas culonas! Las venden como si fueran cacahuetes y aunque al principio de un poco de aprehensión, es curioso su sabor. Estas hormigas son voladoras y una vez son cazadas se les quitan las alas,  las patas y se desprende el abdomen. Posteriormente se tuestan en una olla de barro o sartén, se les hecha sal y listas para comer! He de reconocer que al principio da repelús, me costó llevarme la primera a la boca sin pensar en lo que me estaba comiendo realmente, pero es verdad que una vez  has tragado la primera, vas a por otra, son adictivas!  😛

Además, la manera de recolectarlas no debe ser nada fácil. Las hormigas reinas, que son las culonas solo salen de su agujero una vez al año en temporada de lluvias, y se defienden con uñas y dientes, porque clavan las tenazas para protegerse. Así que cuidadito si las ves.

bolsita de hormigas culonas


Presupuesto

Bus a Barichara (ida y vuelta): 9600 pesos

comida en restaurante: 14.000 pesos

jugo: 4000 pesos

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