Botas de siete leguas

San Gil extremo

 

Bucaramanga – San Gil. El cañón del Chicamocha

Después de una escala en Bucaramanga, en donde únicamente visitamos el hospital por motivos estomacales, nos dirigimos a San Gil, la capital de los deportes de aventura situada en el departamento de Santander. Las montañas, los ríos y las cascadas de los alrededores permiten practicar todos los deportes de agua, aire y tierra posibles.

El viaje en buseta desde Bucaramanga ya es de vértigo. La carretera atraviesa el agreste Cañón del Chicamocha y a veces se estrecha tanto que  si estas sentado en el lado de la ventanilla tienes que apartar la mirada  para no ver la estremecedora caída en picado.  ( también porque los conductores colombianos no transmiten en absoluto confianza). A través de la ventanilla vemos carreteras que parecen culebrillas uniendo pueblos y que en cuestión de minutos suben o bajan bastantes metros de desnivel.

En el cañón se pueden hacer muchas actividades, las más populares son el parapente, la tirolina y el telesférico, el único en el mundo que recorre un trayecto tan largo dentro de un cañon, 6,3 km en total.

El Chicamocha se encuentra a una hora, tanto desde Bucaramanga como de San Gil, así que aunque es muy recomendable dormir allí, también se puede visitar en el mismo día con la compañía de autobuses Contrasangil.

San Gil

Bajé las escaleras del bus como si me hubiera echado unos copazos, blanca de mareo y haciendo eses. Enfilamos lo que creíamos que era la calle principal y preguntamos precio en uno de los hostales que allí había, el Hostel Santander alemán, en el que nos dieron una habitación muy amplia con dos camas de matrimonio y baño con agua caliente ( en toda la costa caribeña solo había agua fría) Sin duda lo mejor del hostal es la terraza de la azotea donde tienen la cocina y puedes ver el pueblo mientras te balanceas suavemente en la hamaca.

El centro de la ciudad discurre alrededor de las Carreras 8 y 11. Tiene forma alargada y el ambiente es mochilero.  Las estrechas aceras en las que has de caminar en fila india conducen a la plaza principal, el Parque Libertad en la que se encuentra la Catedral. El río Fonce, uno en los que se practican deportes de agua cruza la ciudad y en la larga calle que se situa en frente es donde se encuentran la mayoría de agencias que organizan tours de aventura. Es importante pasar un rato mirando una y otra para ver cual es la que mejor relacion calidad precio ofrece. También conviene leer opiniones en internet ya que en seguridad es mejor no escatimar. Nosotros nos decidimos por Colombia rafting expediciones por ser una empresa reconocida y tener instructores muy capacitados y con años de experiencia.

Uno de los lugares que no se puede dejar de visitar es el Parque Natural El Gallineral, en la Quebrada Curití , en el Río Fonce. Es un pedazo de jungla dentro del pueblo. Resulta muy agradable pasear por sus caminos empedrados y sus puentes de madera colgantes mientras se van viendo especies de plantas muy raras,  algunas de ellas ya las habíamos visto cuando estuvimos en el Parque Tayrona. Hay senderos que no conducen a ninguna parte, así que no es extraño perderse. En la entrada del parque hay tres o cuatro ardillitas rojizas que se persiguen las unas a las otras y que no se asustan al ver a la gente. El precio varía según se pretenda bañarse en la piscina que hay dentro o no.

 

 

Para desayunar, comer o tomar algo hay sitios en el pueblo muy interesantes, como por ejemplo La casa del Balcón, en donde preparan ricos batidos y jugos para tomar sentado en el estrecho balcón que da a la plaza. Aquí probamos el de Guanábana, una fruta de forma acorazonada y pulpa blanca que crece en climas tropicales.

Para desayunar mi sitio preferido es otro de los restaurantes de la plaza, situado en la esquina de la carrera 10, El Balcón Sangileño, un espacioso local con una extensa carta de dulce, salado, comida típica, internacional etc. Uno de los días en los que fuimos me pedí tamales , plato típico de varios países del centro y Sur de América. Dentro de Colombia incluso los hay de varios tipos, el que yo comí era una especie de pastel de maíz envuelto en hojas de plátano y cocinado al vapor. Dentro llevaba garbanzos, pollo, chorizo, huevo y alcaparras.

tamal sangileño

Otro de los platos que me llamaba la atención y me hacía gracia era la salchipapa ( mundialmente conocida  despuès de que Leticia Sabater sacase la canción  😛 . Como su propio nombre indica no es otra cosa que salchicha y patatas fritas con ketchup, algo simple, pero oye, rápido y que quita el hambre.

salchipapa

Descenso del Río Suarez

Las agencias organizan actividades de rafting y kayak en los dos principales ríos de la provincia de San Gil, el río Fonce y el Suarez. El primero es más asequible y adecuado para principiantes. Los rápidos son de nivel 1, 2 y 3 y generalmente lo realizan familias con niños.

Para sentir verdadera adrenalina hay que descender el desafiante Río Suarez. Era la segunda vez en mi vida que practicaba este deporte y aunque iba cagadísima de miedo, fue una experiencia memorable. Hay que dejar atrás los miedos y lanzarse a la aventura ( siempre y cuando se sea mayor de 18 años y se tengan unos mínimas destrezas para nadar claro). Recomiendo por tanto, reservar la actividad con una agencia de confianza y no con la que ofrece los precios más bajos. En este sentido, los monitores de Colombia Rafting  Expediones son muy profesionales.

La actividad incluye el transporte hasta el punto de salida y la vuelta, fotos, vídeos y una pequeña comida al acabar el rafting.

Lo primero que hicieron fue darnos una charla fuera del agua para explicarnos como coger el remo, los movimientos, las medidas de seguridad y las indicaciones para llevar a cabo una u otra acción. Íbamos seis personas en cada raft más el monitor, Nestor, que se había colocado en la parte de atrás manejando dos grandes remos.

Empezamos atravesando rápidos de poco nivel, que iban incrementando su dificultad a medida que pasaba el tiempo. El río en este tramo tiene dos rápidos de nivel V (nivel experto) tres de nivel IV y el resto de nivel III y II. Solo hay un nivel más por encima del 5 y se utiliza para clasificar aquellos rápidos que son innavegables o que solo descienden los suicidas.

El caudal del río viene marcado por líneas de distintos colores en el puente. La verde es el más bajo y la roja significa que cuando el agua alcanza este nivel está prohibido navegar. Aquél día por suerte llegaba a la línea verde.

Yo veía olas enormes, y remolinos y cada vez que pasábamos por ellos teníamos que remar con fuerza o meternos dentro del raft y dejar de remar. Los pies debían estar bien metidos y sujetos porque podías caerte al agua. El momento más peligroso fue cuando atravesamos el primer rápido de nivel 5.

Pasábamos entre rocas puntiagudas y el agua estaba muy muy agitada. De repente uno de los chicos del raft se cayó al agua y nuestra barca al desestabilizarse, empezó a hundirse por el lado que yo estaba sentada. Rápidamente tuvimos que echarnos hacia el otro lado para que no volcase y nos quedáramos debajo.  Por suerte no pasó nada y el chico que cayó al agua fue rescatado por el kayak que iba detrás de nosotros ( en todo momento hay dos kayaks que van delante y detrás del grupo).

Al último rápido, también de nivel 5, le habían puesto el nombre de “sorpresa” y menuda si lo fue. Aparentemente no parecía tan peligroso como el anterior pero de repente, de la nada apareció una ola que explotó en mi cara y tragué una gran cantidad de agua. Nestor no hacía más que gritar: YIHAAAA!

La verdad que a pesar del miedo lo pasé genial y no me arrepentí para nada de haber tomado la decisión de atreverme a hacerlo. Fue muy emocionante y divertido.

Al acabar la actividad nos esperaba la comida. Habían cortado trozos de fruta ( sandía, piña y mango) y también  pollo, papas y yuca. Nos supo de maravilla después de haber hecho tanto deporte.

Cascada de Juan Curí

Otra de las excursiones populares es visitar la cascada de Juan Curí, un gran salto de agua de 200 metros localizada en un parque ecológico en donde se realizan actividades de barranquismo o torrentismo.

Para llegar, se coge la buseta que ponga “charalá” dentro de la terminal, que tarda 20 minutos en llegar a la entrada del parque. Hay que decirle al chófer que se pretende bajar allí. Una vez te han puesto la pulserita fosforescente en la muñeca hay que caminar por un sendero durante media hora aproximadamente.

La cascada tiene dos saltos. Para ir del primero al segundo se puede cruzar la corriente (es floja) hasta el otro margen o subir por unas rocas ayudándote de una cuerda que han amarrado. Al llegar arriba nos quedamos  boquiabiertos! Era espectacular. El agua caía con fuerza y había formado una poza circular donde uno se podía bañar si no te importa el agua helada. Nosotros no nos atrevimos a mojarnos mas que los pies. Lo mejor de todo es que al ir entre semana no había nadie, teníamos la cascada entera para nosotros y para nuestras fotos.

cascada de Juan Curí

 


Recomendaciones

  • Para hacer rafting, lo mejor es llevar el bañador o comprarse unos pantalones cortos de licra que venden en el mercado de San Gil. Para los pies, si no se ha traído un calzado cerrado se puede comprar también una especie de alpargatas que no son muy buenas, pero cuestan cuatro duros y cumplen la función.
  • Aprovecha a comprar frutas en el mercado o en las tiendas. Las hay de muchas clases!

Mercado de San Gil

 

Presupuesto

Alojamiento en habitación doble: 50.000 pesos

Buseta de Bucaramanga a San Gil: 15.000 pesos

Jugos en un bar: 4000 pesos

comida: 15.000 pesos

buseta a la cascada de Juan Curí: 10.000 pesos ida y vuelta

entrada al Parque ecológico: 7000 pesos

Rafting río Suarez: 130.000 pesos

Entrada Parque Gallineral: 6000 pesos


 

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