Botas de siete leguas

Puerto López

En los meses de Julio, Agosto y Septiembre las ballenas jorobadas se trasladan desde las frías aguas de la Antártida hasta lugares más cálidos. Es en las costas de Ecuador, Colombia o Perú dónde se quedan para aparearse durante los meses de verano, (osea el invierno, en el hemisferio sur). Tenía que ser un espectáculo increíble así que no dudamos en modificar un poco nuestro recorrido para acercarnos para verlas a algún pueblo de la costa. Las guías recomendaban Puerto Lopez, en la región de Manabí, un agradable pueblito turístico que vive no solo de los tours que se organizan para avistar ballenas, sino también de su proximidad al Parque Nacional Machalilla y la Isla de la Plata.

Como llegar

Si de algo nos dimos cuenta en Ecuador con referencia al transporte es que resultaba complicado viajar desde la sierra a la costa o desde la selva a la sierra. Los buses se demoraban bastante ya que no había autovías o carreteras amplias y además paraban en todos los pueblos de la ruta. Nosotros que veníamos desde Mindo nos costó casi 10 horas llegar. (y eso que solo eran 400km!)  Cogimos diversas conexiones: primero una buseta  de Mindo a”Los bancos” (20 minutos), un bus a Santo Domingo de los Colorados y por último otro hasta Puerto López. Los buses no hacían ninguna parada larga durante el viaje, pero por suerte se subían diversos vendedores ambulantes así que pudimos picotear algo durante el día.

Cuando llegamos a nuestro destino ya prácticamente estaba anocheciendo.  Nada más poner un piel en el suelo, un engatusador de tours se nos acercó para darnos la matraca con la agencia para la que trabajaba. Se subió incluso al mototaxi que cogimos para ir al pueblo para comernos la oreja. Lo mejor es siempre tener distintas ofertas para comparar precios porque no todas las agencias son seguras y otras cobran mucho más que lo que debería de ser. Es mucho más fiable preguntar en el hostal donde  uno se va alojar. Nuestro hostal se llamaba Alcazaba, dirigido por las mujeres de una familia. Se situaba un poco a las afueras, sobre un montículo, pero se llegaba en seguida al centro. Puerto López era un pueblo pesquero pequeño y no hacía falta coger ningún transporte, solo en todo caso para llegar a la Terminal.  A lo largo de la playa se encuentran los restaurantes más turísticos y las agencias. Los más económicos se sitúan en el interior del pueblo que ofrecen por ejemplo un platazo de seco de pollo por solo 3 dólares.

En la Cabaña de Chuky el ceviche está espectácular!Los hay de muchos tipos de pescado y mixtos: camarón, pulpo, churo…el de pescado es más que suficiente, pero para pegarse un festín recomiendo los mixtos. El ceviche, al contrario de lo que podemos pensar, no es un plato único de Perú, se puede comer en toda la costa Pacífica latinoaméricana aunque los ingredientes no serán los mismos. En este restaurante por ejemplo los hacían con tomate, cilantro, cebolla, aguacate y crema de maní, patacón o chifles (tiras de plátano frito cortado).

María, la dueña y su hija, las que dirigían el hostal, eran encantadoras, se preocuparon y estuvieron pendientes de nosotros en todo momento. El precio de los tours de la isla de la Plata solía oscilar entre 35 y 40 dólares. Como el hostal nos lo ofrecía por 30 y parecía tener buenas opiniones, lo cogimos con ellos. Los tours suelen incluir el transporte en barco a la Isla de la Plata, avistamiento de ballenas GARANTIZADO, la excursión por la isla, un almuerzo y una actividad de Snorkel. También se puede elegir la opción de solo avistar ballenas, en cuyo caso el precio es más reducido, pero ya que con gran dolor no íbamos a ir a las Galápagos, no podíamos dejar pasar la que llaman “la Galápagos de los pobres”.

La isla de la Plata

Nos vinieron a recoger al hostal para llevarnos al muelle, desde donde salían los barcos. Íbamos una pareja de escoceses, una chica brasileña y nosotros, aunque en la agencia (Palo Santo) nos encontramos con más gente. La isla se sitúa a unos 40 km de la costa, aunque el avistamiento de ballenas tiene lugar a inicio de la excursión por lo que se permanece más de una hora en el barco. IMPORTANTE! Llevar biodramina! El oleaje no era muy fuerte pero cuando el barco para el motor para hacerle fotos y vídeos a las ballenas, queda a merced del vaivén las olas. Yo que estaba deseando ver las ballenas, me pasé más tiempo vomitando por la borda que otra cosa 🙁

Al menos tuve estómago para ver tres…eran enormes! impresionantes! Impresionaba ver semejante animal elevándose y sumergiéndose en el agua a escasos metros de donde estábamos, era difícil grabar el momento en el que alguna de ellas nos obsequiaba con un salto… estuvimos un buen rato gritando: Allí! Allí! Allí! y exclamando de asombro boquiabiertos.  Aquí os dejo uno de los pocos vídeos que pude hacer y que pude captar en el momento preciso que una ballena se elevaba sobre las olas.

 

 

La isla de la Plata que se llama así porque se creía que el pirata Drake tenía allí escondido un tesoro, se encuentra protegida. Con el objetivo de garantizar la conservación de la flora y la fauna de la isla, no está permitido ir por libre, solo mediante tours organizados.

Tras saltar del barco, vimos gran cantidad de cangrejos rojos que correteaban por la arena hacía sus agujeros, también tortugas de grandes caparazones bajo el agua que se comían las hojas de lechuga que les arrojaba nuestro guía.

La isla la atravesaban dos senderos, uno que bordeaba los acantilados y otro que se dirigía al interior, ambos de una duración de hora y media caminando. Todos nos pusimos de acuerdo en realizar el segundo y nos dividimos en grupos de 8 personas. Primero se marcho un grupo y 10 minutos después (para no agobiar a las aves) el nuestro.

Vimos en el camino numerosos picudos de patas azules. Estás aves que son muy comunes en esta zona del pacífico, están muy acostumbradas a los seres humanos porque pasábamos a su lado y ni se inmutaban. El guía nos explicó como distinguir a los machos de las hembras, también pudimos identificar el ruido que hacen los machos cuando se ponen “románticos”. El pico que tenían era muy afilado y habían que tener cuidado si les molestabas, porque a más de uno le habían metido un buen picotazo.

Además de los picudos vimos fragatas y otros pájaros. Los machos se distinguían por tener el pecho hinchado de color rojo. Por otro lado, la vegetación, a pesar de ser seca, proporcionaba algunos productos muy útiles, como el palo santo, un arbusto de frutos de color blanquecino parecido a las uvas que se utilizaban como pegamento natural y laxante. En las orillas también crecían tomates chiquititos con un sabor intenso. Vimos alguna rata; según nos contaron se estaban extendiendo como una plaga por la isla y ya se habían tomado medidas para acabar con ellas ya que constituían una amenaza para otras especies.

Después de la excursión comimos en el barco. Nos dieron panecillos de atún y lechuga con mayonesa y otros de mermelada con queso así como rodajas de piña y sandía fresca. En la isla no había de nada, ni siquiera un puesto para comprar agua ,por lo que había que venir preparado de casa.

El barco estuvo un rato bordeando la costa hasta que se paró bajo un acantilado. Allí nos dieron gafas para poder hacer snorkel de manera opcional. Era la primera vez que hacía, y sin duda repetiré. La cantidad de peces de todos los colores que nadaban alrededor mío! Había tantos que pensaba que podría coger alguno con la mano, me sentía como si me hubiera zambullido en una pecera. Ni siquiera hacía falta bucear, estaban en la misma superficie, ¡era espectacular!

Ya a media tarde regresamos a Puerto Lopez habiendo pasado un día estupendo pudiendo ver todas aquellas maravillas de la naturaleza.

Playa de los frailes

Otra de las maravillas de esta región es la Playa de los Frailes. Se encuentra dentro del Parque Nacional Machalilla, una zona protegida por su peculiar vegetación, clasificada como subtrópical seca debido al clima seco en ciertas épocas del año y húmedo en otras.

Es una playa preciosa, de arena blanca y aguas de color gris que se confunden con el cielo (el Pacífico siempre me ha parecido muy gris en esta parte del mundo). Es una playa virgen y por el momento, y hasta que no crezca el turismo en Ecuador, super tranquila. Esto significa que no hay chiringuitos, ni restaurantes o alojamientos en sus alrededores. Una de las cosas que llama la atención de Ecuador es su seriedad en cuanto a la protección del medio ambiente. En la playa no había ni una bolsa de plástico, colillas (No está permitido fumar) u otro rastro de basura. Cuando fuimos nosotros el agua estaba completamente en calma, como una piscina, apenas diez personas deambulaban por la extensa playa, y escuchábamos y veíamos las garzas y las fragatas volar y pararse cerca de nosotros, ajenos a nuestra presencia.

La desierta playa de los frailes

Desde la terminal de Puerto Lopez, se puede coger un bus que se dirija a Jipijapa, hablar con el conductor para que te deje en la entrada del desvío a la playa (20 min) y una de dos; caminar durante 3 km por un camino descubierto o coger una mototaxi hasta la playa (1 dolar por persona).

No se paga entrada por acceder, pero el tiempo que puedes permanecer dentro es limitado, solo hasta las 16h. Son muy estrictos con el horario, a menos cuarto avisan por megafonía  y si pasa más de un minuto y todavía sigues allí, los guardias de parque te piden amablemente que te vayas.

Dentro de la reserva existen dos diferentes caminos. El que comentaba anteriormente que se dirige a la playa de los Frailes y otro de más recorrido que bordea el parque y desemboca en Playa Tortuga y el Mirador. Son dos horas de recorrido y se puede disfrutar un poco más de la flora y la fauna del parque, en su mayoría aves y lagartos y si tienes suerte alguna serpiente.

Desde Playa de los frailes también se puede acceder al Mirador y a la playa Tortuga, pero se debe ir con tiempo, a partir de las 15h ya no dejan acceder. Nosotros que llegamos al mediodía solo nos dio tiempo a recorrer  la playa de punta a punta.

Para volver a Puerto López, se puede esperar en la entrada a que pase el bus o coger un mototaxi. Si se comparte con alguien más no sale mal de precio.


Presupuesto

Precio total autobuses a Puerto Lopez desde Mindo: 12 dólares

Alojamiento Habitación doble con baño privado: 32 dólares

Tour isla de la plata: 30 dólares

Transporte ida y vuelta a playa de los frailes: 2 dólares

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