Medellín

Si tuviera que vivir en una ciudad colombiana sería en Medellín. Me sorprendió muchísimo descubrir que lo que antes era una de las ciudades más peligrosas del mundo se había transformado sorprendentemente en una ciudad moderna capaz de desafiar su pasado y de darle un lavado de cara a sus barrios más humildes y problemáticos. Nos impresionó su red de transporte, en especial el teleférico que unía distritos separados por las montañas. La red de metro también funcionaba muy bien y permitía desplazarte por los principales sitios turísticos con rapidez y comodidad.

El tiempo es también una maravilla, tiene un clima primaveral constante y la lluvia que cae a menudo por la noche propicia el crecimiento de las plantas y los árboles en los parques y aceras.

Otro cualidad importante es la gente, no solo los de Medellín sino el conjunto de Antioqueños, (los paisas)  tienen fama de ser los más simpáticos de todo el país.

Donde alojarse

La mayoría de viajeros y turistas se quedan en el distrito del Poblado, que es uno de los de más poder adquisitivo de Medellín y donde se encuentra la principal zona comercial y bancaria.  Aquí nos quedamos  nosotros también, en casa de Gloria, una señora bien dicharachera que hablaba por los codos y que me recordaba a una de estas mujeres ricas de las telenovelas. Vivía en un piso alto de un rascacielos y tenía garita de seguridad. La casa se encontraba a 10 minutos andando de la parada de metro El Poblado, por lo que estábamos muy bien comunicados. Una de las cosas llamativas de Medellín (al igual que Bogotá),  es que las zonas se dividen en distritos y se enumeran del uno al seis en función del estatus económico y social de la gente que habita en ellos. Esta clasificación es tan importante que se menciona en el curriculum y también implica que cuanto más alto sea el número del distrito más impuestos se paguen.

rascacielos en el distrito del poblado

Poblado nos gustó porque era seguro, bien ubicado y con espacios verdes como el Parque Lineal la Presidenta, pero también hay otros distritos que no están mal para para alojarse como la Candelaria o  Laureles – Estadio.

La comuna 13

 El primer día lo dedicamos a visitar la Comuna 13 en el barrio de San Javier una de las tantas comunas en las que hasta no hace muchos años reinaba la delincuencia y el tráfico de drogas. Hoy el barrio se ha reconvertido y se puede visitar y tomar consciencia de lo que fue mediante los free tours que organizan diversas compañías. Nosotros elegimos una llamada Zippy Tours y nos encantó puesto que pudimos oír la historia de la comuna de la boca de una de sus supervivientes. Aunque nos aseguraron que la zona era segura, vimos que los comercios estaban enrejados por lo que si queríamos comprar alguna cosa teníamos que pedirlo desde el exterior. También se veían bastantes perros de raza agresiva en los balcones de las casas y algunas personas que estaban por allí nos miraban con curiosidad. Me preguntaba como sería de verdad ese lugar una vez se pone el sol.

El tour comenzó explicándonos el significado de los graffitis de las fachadas que había pintado El Chota, el grafitero más conocido del barrio. Nos lo encontramos más adelante y pudimos verlo en acción utilizando sus sprays de colores. Se notaba que se estaba intentando darle vida al barrio, había abierto alguna cafetería y hasta un hostal de mochileros. El Gobierno había diseñado planes urbanísticos para mejorar la transitabilidad con aceras más anchas, miradores, plazas y  unas escaleras mecánicas que conectaban la parte baja de la  comuna con las casas más arriba.

Según nos contaron, en barrio hace unos años existían varias milicias que se mataban entre ellas por ajustes de cuentas. La probabilidad de sobrevivir de una persona joven que se metía a estas bandas era escasa, aun con todo siendo la forma más fácil y rápida de obtener plata, seguían haciéndolo. Estaban también involucrados en asuntos de narcotrafico e incluso Pablo Escobar tuvo algunos sicarios procedentes de la Comuna 13.

En el año 2002 el Gobierno llevó a cabo la operación Orión utilizando helicópteros y una gran cantidad de policías que logró acabar con los jefes de estas pandillas pero que también mató a muchos inocentes. La guía nos contó que ella misma durante 48 horas no paró de oír disparos y que la gente acudía a trabajar aún a sabiendas de que podían morir en el desplazamiento.

La ola de violencia cesó pero esto no acabó con el sentimiento de odio que había entre las familias de las pandillas rivales. De vez en cuando se producían y se siguen produciendo desapariciones. Se dice que en la montaña de enfrente hay cuerpos y partes de cuerpos de toda esa gente desaparecida.

Cuando le preguntamos a la guia sobre la situación del barrio en la actualidad en términos de seguridad nos dio a entender que había protectores del barrio, encargados de darle su merecido a quien se encargase de romper la convivencia. No era ni mucho menos el primer sitio donde veríamos que se tomaban la justicia por su mano. Lo más flipante es que los habitantes de la comuna podían ver en Internet en una página llamada Minuto 30 la persona a la que habían matado.

Actualmente en Medellín existen otras comunas peligrosas como fue la 13 en donde la policía no se atreve a entrar, como por ejemplo La Sierra ( hay un documental sobre este barrio), Altavista y otra parte de la zona de San Javier.

Museo de Antioquia

La mejor opción para pasear un poco por el centro histórico es bajarse en la parada de metro Parque Berrío para observar la basílica de la Candelaria e ir paseando hasta la Plaza Botero en donde se encuentran esculturas inconfundibles del artista.

guitarra de Botero

 

En la misma plaza se encuentra el Museo de Antioquia, uno de los más grandes de toda Latino américa compuesto por tres pisos. La obra de Botero se expone en el último así como otros artistas vanguardistas nacionales e internacionales. En el segundo piso había esculturas y pinturas de otros artistas latinoamericanos y el primer piso se dedicaba a las exposiciones temporales. La obra de Botero se caracteriza por su voluptuosidad. De Todos los hombres, mujeres y figuras que representa  destaca y exagera su volumen. Vimos que también era muy común que pintara bodegones a los que solía ponerles el título de naturaleza muerta.

 

 

 

 

 

Jardín Botánico Joaquín Antonio Uribe

El jardín botánico se encuentra muy cerca de la Universidad de Antioquia ( la parada de metro más cercana se llama Universidad) al Norte de la ciudad. Justo al lado está el Parque Explora, un interesante museo de ciencias al que no nos dio tiempo ir. El jardín tiene unas 13 hectáreas y en el se pueden ver una infinidad de especies de plantas y flores. Plantas con unas hojas tan grandes que parecía que parecían poder sostener a una persona que se sentara en ellas. En el centro del parque había un lago en el que se ocultaban las tortugas y chapoteaban los patos. Arriba en las ramas nos vigilaban las iguanas y de ver en cuando alguna se tiraba al agua. Eran muy grandes así que nos pegamos un buen susto cuando una se cayó sin querer. El jardín disponía además de bancos para sentarse a contemplar las plantas y cafeterías, un mariposario y también un recinto para eventos llamado Orquideorama.

 

Parque Arvi

Para mi, lo mejor del parque Arvi fue el teleférico para llegar hasta el. Desde allá arriba tenías una visión estupenda de la ciudad y una perspectiva de los temibles barrios o comunas que se extienden por las lomas. Una vez arriba el teleférico continuaba de frente atravesando un denso bosque de abetos. En primer lugar se cogía la línea de metro A hasta la parada de Acevedo y allí se cambiaba al metrocable hasta San Antonio ( la tarjeta cívica de metro incluye este teleférico) en donde finalmente se volvía a coger la Linea L hasta el final de trayecto ( este cambio se ha de pagar aparte).

El Parque Arvi me decepcionó muchísimo. Había oído que se podían recorrer los caminos en bici y lo cierto es que es tan inmenso que la municipalidad  decidió que solo se pudiera visitar con guía. Es decir, si no quieres pagar o lo quieres ver por tu cuenta  solo te dejan caminar unos 20 minutos por una pista señalizada por la que pasan coches. Si además quieres ver la laguna de Piedras Blancas te aconsejan ir en bus por seguridad ( un guardia te prohíbe el paso) y tendrás que pagar 18.000 pesos por la entrada. Este ticket incluye un paseo en barca y el acceso a un mariposario y exposición de insectos.

Al darnos media vuelta unos colombianos nos dijeron que si solo se quería ir hasta la laguna costaba 5000 pesos pero a nosotros nadie nos informó ni venía indicado en el cartel de la ventanilla.

Pueblito Paisa

Este pueblo – museo es en realidad una representación de un pueblo típico de la región de Antioquia. La arquitectura de las casas es la característica de dichos pueblos y  aunque es muy pequeño ( en realidad solo todo se reduce a una plaza) es curioso de ver. La parada de metro más cercana es la de Industriales, que se sitúa como su propio nombre indica en una zona céntrica e industrial de Medellín. Una vez allí se va caminando por una circunvalación hasta llegar al cerro de Nutibara, una pequeña montañita en la que se ve a mucha gente corriendo y subiendo o bajando la cuesta en bici.  En el pueblito no vive nadie y es tan turístico que se han instalado muchos tenderetes de souvenirs y refrescos. En el piso de arriba se encuentra el museo de la ciudad al que se puede acceder únicamente pagando 1000 pesos y justo al lado, una inmensa terraza permite disfrutar de unas buenas vistas.

 

pueblito paisa

Parque Lleras

El Parque Lleras es una zona del distrito de Poblado donde hay que acudir si lo que se quiere es salir de fiesta hasta el amanecer. Ocupa varias calles llenas de restaurantes de comida de todo tipo, bares y discotecas.

 


 consejos

 

  • Como en todas las ciudades grandes es recomendable usar una app como My taxi o Uber en caso de querer llamar a un taxi. De esta manera te aseguras que no te cobren más de lo que deberían al darte el rodeo por la ciudad. Nos subimos en uno de los taxis que había parados en la terminal y acabamos discutiendo con el conductor por que nos dio dos vueltas a una rotonda y quería llevarnos por la calle con más tráfico.
  • La propina en Colombia es voluntaria aunque muchas veces te la incluyen en la cuenta (sobretodo en restaurantes turísticos). Otras veces te preguntan si la quieres incluir, si dices que si, esa propina se la suele llevar el dueño, así que si quieres que se la lleven los camareros que te han atendido es decir que no y luego dejarles en efectivo la propina que consideres.

 

  • En la región de Antioquia ( también en el eje cafetero) un plato muy típico y que hay que probar es la bandeja paisa. Es una plato alargado y contundente que lleva de todo: arroz, plátano frito (maduro), frijoles, chorizo, carne, huevo frito, aguacate y arepa. Son económicas y contundentes, así que puedes estar el resto del día sin comer.

Presupuesto 

Dormir: 60.000 pesos en habitación doble

precio de una bandeja paisa en un restaurante normal: 12000 pesos

museo de antioquia: 18.000 pesos

precio de una cena en un restaurante turístico: 22.000 pesos

entrada al Parque Arvi y al jardín Botánico :gratuita

precio de un billete en metrocable (Ida y vuelta): 5200 pesos

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *