Palomino, parada obligatoria entre el Tayrona y la Guajira

A medida que vamos recorriendo la costa caribeña encontramos pueblos y playas muy interesantes. Un ejemplo de ello es Palomino, un pueblecito sin asfaltar que atraerá a mochileros y a todo amante del surf y del buen rollo. Son cada vez más los extranjeros que se enamoran de este lugar y deciden abrir su propio negocio, pero todavía conserva su encanto y autenticidad. Los niños juegan en la calle y las familias queman sus rastrojos al anochecer. Además de hacer surf, de caminar por su extensa playa y bañarse en sus aguas, se pueden hacer muchas cosillas por los alrededores, ya que se encuentra a los pies de la Sierra Nevada de Santa Marta, el sistema montañoso litoral más alto de la tierra, con picos que incluso llegan a los 5000 metros de altura. Palomino también son sonrisas, sencillez y vallenato, género musical  que empieza a sonar fuerte por estas tierras.

¿Como llegar?

Desde la misma esquina del mercado de Santa Marta donde se cogían los autobuses para ir al Parque Nacional Tayrona, salen también los que parten hacia Palomino. Viene indicado en un cartel el nombre del pueblo y tardan dos horas en llegar. Una vez se llega a Palomino lo mejor es preguntar dónde se encuentra el alojamiento que se busca ya que las calles no tienen nombre. Si se llega sin haber mirado nada tampoco habrá ningún problema porque hay una cantidad infinita de hostales. Nosotros nos quedamos en una casa particular muy recomendable. Se llamaba La Perlita, y pertenecía a una pareja ( William brasileño y Nilka estadounidense) extremadamente amables. La casa además era fabulosa, las habitaciones privadas consistían en cabañas, tenía un pequeño jacuzzi- piscina en el patio y una ducha muy natural construida con troncos de bambú. Su hijo además alquilaba tablas de surf en la playa y podías obtener algo de descuento por estar alojado allí o utilizarla sin límite de tiempo.

Palomino se puede recorrer andando, apenas tiene un par de calles principales. Otra opción es coger una mototaxi que es el único transporte que se usa allí.

La playa de Palomino

La playa de Palomino es de arena fina y se extiende durante varios kilómetros. Son varios los ríos que vierten sus aguas procedentes de la sierra en el mar. Se puede ir caminando por la orilla desde la desembocadura del río Palomino hasta la del río San Salvador.

Siempre he tenido la sensación de que el mar Caribe era tranquilo y sin embargo aquí el oleaje es fuerte, lo que lo convierte en un buen lugar para practicar surf. Casualmente durante nuestra estancia se esperaba una tormenta tropical y el mar se encontraba más revuelto.

Los relaciones públicas del pueblo

Ibamos caminando por el pueblo cuando topamos con Germán, un Bogotano que quería cumplir su sueño de montar un hostal en Palomino, también decía ser guía hotelero, y a decir verdad, aconsejaba a todos los viajeros que venían con la mochila a la espalda dónde alojarse o dónde comer. Lo que empezó siendo una pregunta terminó con una conversación de dos largas horas que dio para hablar tanto de turismo como de política o de las guerrillas. Nos invitó a su hostal a ver la vista de las cumbres nevadas de la Sierra Nevada al fondo, lo cual llamaba la atención ya que nos encontrábamos en la playa y a más de 30 grados de temperatura. Justo en línea recta se encontraban los picos más altos de la cordillera.

Otro de los “consejeros” del pueblo es Don Alvaro, quien también te ofrecerá charlas interesantes porque se conoce muy bien la zona. El y Germán se encuentran parados todos los días en la pizzeria La Frontera.

Tubing

Esta actividad es sin duda la más popular en Palomino. Consiste en descender el río en una especie de neumático con un agujero en medio sobre el que te sientas. Son muchas las agencias y los hostales que lo ofrecen. A nosotros nos lo organizaron en La Perlita.

Una moto nos vino a recoger a cada uno al hostal, nos dieron el tubing o flotador gigante que llevaríamos colgado del hombro y nos dejaron cerca de dónde comenzaba la actividad. Allí debíamos andar casi 20 minutos hasta el rió Palomino, camino que se nos hizo cansado porque el flotador pesaba bastante.

Un monitor era el encargado de vigilar que no pasara nada o de reconducirnos si nos quedábamos bloqueados en las ramas de la orilla ( lo cual pasaba con bastante frecuencia).  El paseo fue tranquilo y divertido, oyendo el canto de los pájaros mientras nos dejábamos arrastrar por la corriente. La única condición que se necesita para realizar la actividad es saber nadar.

La quebrada Valencia

En dirección hacia el Parque Nacional Tayrona encontramos la Quebrada Valencia, una cascada muy concurrida (abstenerse de ir los fines de semana) en un espacio natural con vegetación muy curiosa, como es el caso del gigantesco árbol ancestral que te da la bienvenida nada más llegar. Le pongo inmediatamente el mote de “árbol barbudo” por las larguísimas lianas que cuelgan de él. Por el camino que nos lleva la cascada vemos más árboles de este tipo, así como ceibas, guaudas, bromelias y otras plantas exóticas. Cruzamos numerosos riachuelos, en uno de ellos se está bañando un cerdo. Oímos a los monos aulladores encla lejanía aunque nos es imposible verlos. A lo largo del camino que nos lleva a la cascada nos encontramos con numerosos koguis, vendiendo los productos que elaboran ellos mismos. Los koguis son una de las comunidades indígenas que habitan en la sierra y visten con blancas túnicas que contrastan con su pelo liso y negro como el carbón.

La cascada tiene diferentes niveles a los que se puede subir caminando. En la poza del Diablo cubre más que en el nivel inferior y se puede acceder por un caminillo que sube por la izquierda de la cascada.

Árbol barbudo

 


Consejos

 

  • En Palomino no hay cajeros automáticos de ningún tipo. Hay que llevar lo suficiente para pasar los días que se quiera estar allí. Si no, el siguiente pueblo donde se puede retirar dinero es Mingueo , situado a 19 km.
  • Para hacer tubing cómodamente lo ideal es llevarse unos shorts o mallas que se puedan mojar (tipo los que se usan para hacer rafting), zapatos de agua cerrados y una bolsa pequeña impermeable para guardar aquellas cosas que no queremos que se mojen. El sol es muy fuerte así que es imprescindible echarse y llevarse crema para no quemarse e importantísimo! también repelente para que los mosquitos no te coman vivo.
  • Llevar calzado que se pueda mojar para ir a la Quebrada valencia ya que se cruzan continuamente riachuelos
  • El auge del turismo tiene la ventaja o el inconveniente de que hay opciones gastronómicas muy variadas. Hay un par de restaurantes que nos encantaron. El primero, un argentino llamado Che Parcero  en el que las empanadas caseras están sabrosísimas y un italiano llamado La Frontera, con unas pizzas en horno de leña al más puro estilo napolitano.

 


Presupuesto

Buseta a Palomino procedente de Santa Marta: 9000 pesos

Alquiler tabla de surf: 7500 pesos

Dormir en habitación doble con desayuno: 37.000 pesos

Buseta de ida y vuelta a Quebrada Valencia: 8000 pesos

Entrada a la Quebrada Valencia: 3000 pesos

tubing: 25.000 pesos

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