Riohacha y Santuario de los flamencos

Retrocedemos el camino con la idea de buscar una conexión con Bucaramanga y el departamento de Santander. Averiguamos que desde Riohacha salían buses nocturnos hacia esta parte de Colombia así que decidimos quedarnos un par de días para ver la bochornosa capital de la Guajira.

Esta ciudad, que la mayoría de turistas pasan de largo tiene en sus alrededores unas cuantas cosas interesantes como las salinas de Manaure o la reserva de flamencos en Camarones. La ciudad en sí no es muy atractiva y de hecho hace tanto calor de día que apetece no salir de la habitación pero por la noche las familias y amigos sacan sus sillas afuera de sus casas mientras conversan “a la fresca”.

La zona más turística de Riohacha son los alrededores del puerto y el malecón. A lo largo de este paseo marítimo los vendedores aprovechan a exponer sus artesanías para que las compren los turistas. En el mismo malecón encontramos un muelle llamado “muelle turístico” por el que resulta agradable pasear de noche. Algún que otro pescador permanece sentado con su caña intentando coger cangrejos. No es raro que  alguno se escape y corretee por los tablones de madera intentando salvar su vida. El mar aquí tiene un color marrón debido a la desembocadura de un caudaloso río en las cercanías.

Una de las plazas más animadas de Riohacha y situada a escasos metros del puerto es la de Jose Prudencio Padilla llamada así en honor a uno de los héroes navales más famosos de la historia. Allí además se encuentra la catedral de la ciudad, la de Nuestra Señora de los remedios, de estilo colonial.

Santuario de flamencos de Camarones

Esta reserva natural se encuentra en los alrededores de la ciudad y se puede visitar tranquilamente en una mañana.

Hay coches particulares que dejan directamente en la Laguna grande, que es donde se encuentra el santuario ( hay que cogerlos en la carretera principal, enfrente del centro comercial La Olímpica) y buses que parten desde el mercado de Riohacha y finalizan en el mismo pueblo de Camarones, con el inconveniente de buscarte la vida después. La distancia entre Camarones pueblo y la reserva es de 10 km y se puede hacer en mototaxi. Para volver, lo normal es que si coges un coche particular llegues a un acuerdo con el “man” para que te espere mientras dure el paseo.

Pese a que la mejor época del año para ver flamencos era Diciembre (se han contabilizado hasta 9000)  pudimos ver cantidad de ellos  y a menos de 200 metros. El paseo en barca dura dos horas y lo bueno es que a ser de remo no espanta a las aves.

Nuestro guía, Eyner, nos fue explicando mientras remaba los diferentes pájaros y peces que veíamos como por ejemplo las fragatas, las garzas, los hibis, pelícanos o los pargos, anchoas y cangrejos y camarones, y es que, aunque esta reserva es conocida nacionalmente por los flamencos se ve una cantidad de fauna impresionante. En alguno de los puntos la laguna tenía poca profundidad y era donde los pescadores extendían sus redes para sacarlas llenas de camarones. Sin embargo no todo lo que había en el agua eran animales “amables”. También habitaban rayas que a más de uno le había dejado la pierna echa un cristo.

Sin duda, ver los flamencos tan de cerca fue lo más espectacular. Los había tanto rosados, como grises. Los grises eran en realidad las crías, a medida que iban creciendo iban adquiriendo el color rosado. De vez en cuando Eyner hacía ruido y podíamos verlos en todo su esplendor desplegando las alas.

Salinas de Manaure

Otra de las excursiones que merece la pena hacer  es visitar las salinas de Manaure, población situada a pocos km de Riohacha. Estas salinas que son las más grandes del país y se pueden visitar mediante un guía que te explica el proceso que va desde la extracción hasta su comercialización. Primero se visitan las charcas donde se acumula la sal y posteriormente las enormes montañas que forma la sal apilada.

Donde dormir  o comer en Riohacha

Nos quedamos un par a de noches a dormir en el hostal Goa, muy cerquita del puerto y con muy buena calidad precio. Tiene cocina con todo lo necesario, comedor, bar, wifi y una terraza en la azotea.

Para comer vimos que los restaurantes del malecón eran bastante caros, sin embargo decidimos probar uno llamado La Española  en una de las bocacalles del paseo marítimo (Carrera 8) que fue un acierto. Ofrecían un menú ejecutivo por 12.000 pesos que estaba además muy bueno. Además casualmente vimos que había colgado en una de las paredes un cuadro del Pilar de Zaragoza. Aquello era una señal de que teníamos que comer allí. La encargada nos contó que había estado viviendo durante seis años de su vida en nuestra ciudad.


Presupuesto

Transporte desde Cabo de la Vela a Riohacha: 30.000 pesos

habitación doble en hostal: 70.000 pesos

Coche al Santuario de flamencos: 20.000 pesos

paseo en barca en la laguna grande: 20.000 pesos

 

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